JORNADA POR LA SUPERVIVENCIA DEL ATUN ROJO
Madrid 3 de febrero de 2010.
Las organizaciones Mar Viva y Oceana, acompañadas de Greenpeace, Ecologistas en Acción y la Secretaría de Pesca del Gobierno Balear, convocaron ayer un acto informativo con el que quieren llamar la atención sobre la situación de la pesquería de atún rojo atlántico y mediterráneo.
Según las organizaciones conservacionistas, la población de atún rojo ha ido disminuyendo desde los años 80, cuando comenzó la pesca intensiva de esta especie que se destina sobre todo al mercado internacional -el 80% de la producción mundial va a parar al mercado japonés- hasta el punto de que hoy se encontraría al borde del colapso.
Pasividad de gobiernos.
Según los convocantes, los gobiernos europeos han desoído sistemáticamente las recomendaciones de la comunidad científica, que pide un límite de cuotas de pesca de 15.000 toneladas/año para evitar el colapso, y de 10.000 toneladas para permitir la recuperación de los stocks. A pesar de ello, el último acuerdo de los ministros de pesca de la CE fue de 29.500 toneladas y, sin embargo, las cifras oficiales más recientes de capturas reales hablan de 61.000 toneladas.
Indicadores como la drástica reducción de las capturas en las almadrabas, o la disminución del tamaño de las piezas que se cotizan en el mercado japonés, son síntomas de que la población de atunes está en serio peligro y amenazada por una flota atunera sobredimensionada y unas técnicas de pesca intensiva que no da tregua a esta especie, de enorme valor comercial por su alta demanda y precio en el mercado japonés.
Prohibición de las exportaciones.
Los convocantes anunciaron que pedirán que el gobierno español, actual presidente de turno de la UE y uno de los principales países en capturas, solicite la inclusión inmediata del atún rojo en el apéndice 1 del convenio internacional. CITES -acuerdo internacional de protección de especies en peligro-, que se reúne en Doha (Qatar) el próximo 13 de marzo. Esto significaría la prohibición del comercio internacional del atún y, como consecuencia, que el atún pescado en el Mediterráneo no podría ser comercializado fuera de la UE y, por tanto, exportado a países como Japón.
Por una pesca y un mercado sostenibles del atún rojo.
Los convocantes están a favor de la continuidad de la pesca tradicional y no intensiva de atún rojo, lo cual aseguraría la supervivencia de la especie y el abastecimiento del mercado local y nacional. Para ello, y además de solicitar la prohibición del comercio internacional de atún, las organizaciones pidieron a la Administración Central la reducción del tamaño de las flotas y la creación de una reserva marina en la zona de las Baleares, lugar de reproducción de los atunes. Esta última medida cuenta con el respaldo de la Comunidad Autónoma, representada en el acto por Patricia Arbona, de la Secretaría de Pesca del Gobierno Balear.
El acto se cerró con una rueda de prensa a la que asistió una nutrida representación de medios de comunicación, y con la proyección del documental "The end of the line" que llama la atención sobre la difícil situación de los mares y de los stocks pesqueros en la actualidad.